martes, 20 de septiembre de 2016

¡A SEVILLA!

Pues si Itziar Mínguez Arnáiz se moría de ganas de decirlo, yo más o menos lo mismo. Menos mal que Javier Sánchez Menéndez no nos ha dejado morir del todo y ya tenemos las invitaciones. A Sevilla, con mis Perros, con el Lobo que viene de Itziar, ambas compañeras y sin embargo amigas (que eso es posible) en el catálogo de Ediciones de la Isla de Siltolá, con amigos a los que tengo muchas ganas de volver a ver, con otros a los que ya toca conocer, con todos los que os queráis acercar a ese espacio mágico que es la librería Siltolá Libros&Vinos el jueves 29 de septiembre. Y en fin, que estoy muy contenta, para que voy a decir otra cosa, si es que es así.


miércoles, 31 de agosto de 2016

Sedeisken en el Heraldo de Aragón

Durante todo el verano se ha venido pubilicando en el Heraldo de Aragón una sección coordinada por Antón Castro que lleva por título "Un viaje por Aragón". En ella han colaborado muchos escritores hablando de los paisajes más conocidos de esta tierra o descubriéndonos rincones para visitar. Hoy tengo el honor de participar con un texto sobre Sedeisken, el poblado íbero de Azaila. Un lugar por el que siento una especial predilección. Va acompañado de una fotografía del genial Fernando Gonzalez Seral. Espero que os guste y os animeís a visitarla.

viernes, 5 de agosto de 2016

"Perros de noviembre" en CAO CULTURA

En Cao Cultura recomiendan siete libros siete. Mis perros entre algunas maravillas:

Las formas del regreso (2005-2007). Juan Lamillar. Prensas de la Universidad de Zaragoza. Zaragoza, 2015. 65 pp.

Noviembre. Ángel Mendoza. Ediciones Complutense, UCM. Madrid, 2016. 46 pp.

Unos días de invierno. Antonio Moreno. Renacimiento. Sevilla, 2016. 75 pp.

Destilaciones. Juan Peña. Pre-Textos. Valencia, 2016. 113 pp.

La fruta de los mudos. José Luis Rey. XXXVII Premio Internacional de Poesía Ciudad de Melilla. Visor Libros. Madrid, 2016. 184 pp.

El bosque sin regreso. Antonio Rivero Taravillo. La isla de Siltolá. Sevilla, 2016. 80 pp.

Muchas gracias por la atención a la poesía.  El enlace a la noticia completa, aquí: http://caocultura.com/orden-alfabetico-siete-libros-poesia-verano/

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lunes, 30 de mayo de 2016

En Encuentro de lecturas, de Santos Domínguez

El poeta y crítico Santós Domínguez me incluye en sus lecturas para la feria del libro.  Entre muchos ilustres.  un honor y un placer su encuentro y su lectura. Mil gracias.  
El enlace al artículo completo, aquí: http://encuentrosconlasletras.blogspot.com.es/2016/05/feria-del-libro-2016-poesia.html 
 
 
Olga Bernad.
Perros de noviembre.
La Isla de Siltolá. Sevilla, 2016.

"A quién preguntaremos por la página en blanco,/el cielo y el infierno de los nombres /que hemos dejado atrás", escribe Olga Bernad en uno de los textos de Perros de noviembre, su última entrega poética que publica La Isla de Siltolá en su renovada colección de poesía.

Con la voz potente y el ritmo acompasado de sus versos en los que conviven la meditación y el sentimiento, la pasión y las pérdidas, los poemas de Perros de noviembre hablan de la memoria y el deseo, del sueño y la tristeza, de la búsqueda y del desengaño, del amor y el infierno, de los perros y la nada.

Y lo hacen con una voz personal sólida y convincente, con un lenguaje fluido y un tono directamente confesional, con unas imágenes poderosas que le permiten viajar al fondo de sí misma en una larga travesía por un mundo opaco y un tiempo fugitivo entre la llama y los espejos, a través de un silencio que se posa en el miedo y en la noche mientras cae la vida  “como una absurda lluvia incomprensible."

jueves, 26 de mayo de 2016

Perros cabalgando

Recibo esta semana dos alegrías juntas.  El lunes, Antonio Rivero Taravillo daba noticia de mis "Perros de noviembre" en su mítico FUEGO CON NIEVE tal que así, con poema incluido:


Consolidando su voz como una de las más importantes hoy de las letras aragonesas, Olga Bernad publica Perros de noviembre, su cuarto libro de poesía. Su dicción clásica, serena, compite con el onirismo desordenado de no pocas de las composiciones. Está bien que así sea: son nupcias que me recuerdan a las que establecen las obras de poetas que ella admira como Julio Martínez Mesanza o Juan Eduardo Cirlot. Del buen hacer de Bernad, y de estas dos características que digo, es el poema que reproduzco como invitación a su jauría otoñal:
 


ESTA NOCHE

Todas las noches son como esta noche,
todas las noches fueron como ésta;
cuando el mundo nació, ya era de noche.
Y en la excesiva noche de los tiempos
alguien soñó que nada pasaría.
Si te dejas caer hoy por mi sueño,
prometo protegerte de esa nada.
Seguros hacia dentro de la noche,
arrastraré hasta el fondo tus demonios;
al fondo de la noche, donde el tiempo
se convierte despacio en otra cosa. 

http://fuegoconnieve.blogspot.com.es/2016/05/perros-de-noviembre.html
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Hoy por la mañana me he encontrado esta reseña en el blog de Álvaro Valverde. He recibido la noticia en medio del tráfico, mientras cruzaba la ciudad camino del trabajo. Por un momento, a caballo de mi corsa azul de 1999, me he sentido una diva o una cantante de jazz. La magia de la palabra. Y me ha hecho mucha gracia. Muy en serio: grazie tante. Por la minuciosa lectura, por la atención:

LA BERNAD

Sí, digo "la Bernad", en tono cordial, porque esta poeta zaragozana tiene algo de diva, y no por su "fama superlativa" (qué necesidad) ni porque vaya de estrella por la vida, sino por ese aire de cantante de ópera o de jazz que uno le encuentra cuando ve alguna fotografía suya, siempre con un aire de misterio, como la que le hizo María Teresa Gómez Puertas y que ilustra una de las primeras páginas de su libro Perros de noviembre (La Isla de Siltolá). Es el cuarto de poesía que publica, tras El mar del otro lado, Nostalgia armada y Caricias perplejas, de 2009. Fiel a sus principios poéticos y vitales, que aquí son una y la misma cosa, Olga Bernad apuesta por la pasión. Desde el principio, a partir de una cita de Bukowski: "Encuentra lo que amas y deja que te mate". No podía haber elegido mejor. De eso va este intenso puñado de poemas donde el amor es absoluto protagonista. Dos versos certeros inician el discurso: "Todos los héroes eran hombres solos". "Todos los héroes eran hombres tristes". El primero y el último de "Todos los héroes". Y más adelante, en esa línea de aciertos: "Seguí pensando en ti tan en silencio / que a veces ni yo misma lo sabía". 
De entre los muchos símbolos, la noche. En "Esta noche", por ejemplo. Noche donde se abisman los sentimientos, siempre encontrados. Sí, hay algo de oscuro y hasta de maldito en este libro. De amor, ya se dijo, y de desamor. "Alejarse de alguien es como irse del mar / cuando acaba el verano", leemos. O: "Dejar de amar a alguien se parece / tanto a perder la fe". En el filo de la navaja: "asombrado / de que al amor le guste parecerse / un poco al fin del mundo". 

Otra fidelidad: el ritmo, que ella consigue, sobre todo, a base de endecasílabos, aunque en este libro uno aprecie un cambio en la música, menos clásico. Como noto una mayor complejidad en el planteamiento de la obra (entendida en su conjunto) y en la resolución lingüística de cada poema en particular. La sintaxis ha cambiado. Hay una mayor elaboración y abundan los sutiles juegos de palabras.

Poemas destinados a un tú cernudiano y a un yo autobiográfico, sin que por ello estemos ante una poesía confesional o intimista, en su más rancio sentido. 

Y un poema paradigmático y logrado: "La vida extrema": "Soñé que un animal me perseguía", un verso de once sílabas que me recuerda a otros de nuestro acervo literario, aunque en clave contemporánea. De Martínez Mesanza, pongo por caso.

En "Los perros y la nada" leemos: "La luna y yo, los perros y la nada, / y la vida cayendo / como una absurda lluvia incomprensible". "Conozco lo que amo", afirma. Y luego, en "No fear": "No he crecido en valor sino en misterio, / esa forma poética y absurda / de nombrar lo escondido / para calmar el mar de la impaciencia".

"Spira Mirabilis" es un poema largo donde Bernad demuestra de nuevo su solvencia. Como en "Maldito duende", "La tristeza de los apátridas" o "Escrito para amar". 

Como dijo Antón Castro (que acaba de publicar El musgo del bosque), "Olga Bernad posee una voz personal. Es minuciosa, tiene capacidad para crear imágenes vigorosas e inesperadas. Su poesía posee clima y tensión, ritmo y evocación, aspira a la belleza, incluso a la terrible, se atreve a abordar temas dolorosos o exultantes con libertad. Demuestra una convicción absoluta en la fuerza de las palabras. Cree en la vida extrema del lenguaje. Siempre está en el camino, aunque haya estado la tormenta. Y es ahí, en pleno tránsito, donde la sorprende la inspiración".
http://mayora.blogspot.com.es/2016/05/la-bernad.html

jueves, 19 de mayo de 2016

Ocho años de Caricias

Ayer este blog cumplió ocho años y yo no me acordé. Quizá ocho años de caricias sean mucha caricia para un adulto, un claro abuso de los preliminares, pero no quisiera dejar de recordarlo; aunque ahora el blog ya no tiene abierta la opción de comentarios y el diálogo se ha trasladado a otras redes, en su momento fue perfecto para mí: el descubrimiento de un sitio donde podía ir por libre y la primera ventana hacia los demás. Me trajo muchas más alegrías de las esperadas. Gracias a los que estáis ahí desde el principio. 

lunes, 16 de mayo de 2016

POST SCRIPTUM


 Ahora que es la hora del después, cuando después de publicar un libro todo empieza a desdibujarse y sólo queda (ay, Dios mío) hablar de él, y tú no sabes muy bien qué decir ni hacia dónde va lo siguiente, pero sabes que un proyecto terminado es siempre otro capítulo de la melancolía, es ayer, es no sé, es qué más da ya lo que sea si lo tuyo ya lo hiciste; ahora que las circunstancian mantienen el mar tan lejos, vuelvo al consuelo de las iglesias barrocas, esos muros en los que aún puedes confiar: la soledad sonora de la columnas salomónicas y los panes de oro. Aunque viejos profesores nos mostrasen el barroco desde su miopía (la cual deseaba ser clásica y sólo era torpe), algunos fuimos cayendo en toda esa verdad, el viaje del manierismo y el escorzo al sentimiento, la perspectiva rara, la belleza y el horror (vacui). Por eso nunca (jamais!) nos sentimos a gusto en las habitaciones minimalistas de nuestros ligues. Mobiliario indigno de personas adultas, todo como habitaciones para niños tontos que pudieran tal vez abrirse la cabeza contra alguna esquina. Y sí, podrían. Ese menos es más tan mentiroso. Esa simpleza, esa desolación. En la sombra barroca de San Carlos me abanica el talento, la precisión, la angustia y la paz de unos hombres complicados, atormentados, algo farsantes, tan humanos y divinos como el hombre del barroco y el de hoy. Esa sociedad sucia. La impostura del disfraz y esa terca verdad bajo sus muros. Todo junto. Y revuelto, como mi corazón. No sé qué capítulo nuevo escribirá mi ansiedad, pero estoy deseando instalarme en el futuro.

sábado, 14 de mayo de 2016

Fotos de la presentación de PERROS DE NOVIEMBRE en FNAC

Bueno, pues al final eso es lo que fue: un montón de amigos, de lectores, de escritores, de amigos lectores, de amigos escritores, de amigos lectores escritores. Y ellas acompañándome: LuisaMaríaCarmen. El jueves  fui feliz. Perdón por la alegría.

El libro.  Escribir. Para que alguien lo lea. De esto se trata.


La sala llena.
María Pérez Confussion iniciando el acto con la lectura de "Muerte de un mago en palacio"

Luisa Miñana comenzando la presentación, que fue más bien charla conmigo y con el público.  Soberbia.
La atención impagable.  Entre el público, algunos amigos y gente desconocida.  Vi o saludé en algún momento a Maria Pérez Heredia, Antonio Pérez Lasheras, Luis Carlos Marco Bruna, Raúl Guíu, Santiago Gascón, José Malvís, Carlos Manzano...   
Carmen Aliaga leyendo "Buscadores"

Carmen leyendo "Duermevela".


Poco tenía que decir tras las palabras de Luisa y las lecturas de María y Carmen, pero algo dije.
María cierra el acto leyendo "No fear".
Comenzando a firmar...
Dedicándole un libro a Ramiro Gairín.  
Los perros para Eva Antón, una amiga del colegio.

La mesa muy animada: Marimar Vallés, Luisa Miñana, Mónica Goremberg... 
Otro perro para la guapísima Marta Domínguez


Una foto de recuerdo con Ana María Alcubierre, que vino desde Girona.
Con MIguel Carcasona, Fran Picón, Fernando Sarría.
Muy sonrientes: Fernando Sarría, Miguel Ángel Yusta, Luisa Miñana, Fernando Aínsa. 
Nos vamos.  Queda la poesía. 
...Y la invitación de Siltolá de recuerdo.


miércoles, 20 de abril de 2016

Presentación de "Hablarán de nosotras" y firmas en el día del libro

Mañana HABLARÁN DE NOSOTRAS en Zaragoza, en el estudio NOVO (C/Cadena, 8) a las ocho de la tarde. De nosotras y de esta publicación de LOS LIBROS DEL GATO NEGRO, con la editora Marina Heredia, con las autoras  y con la periodista Sara Comín. 

¡Si nos queréis, venirse!


Y el día del libro os esperamos en el stand de la editorial, en el Paseo de la Independencia.



miércoles, 13 de abril de 2016

"Hablarán de nosotras", en LOS LIBROS DEL GATO NEGRO




Bueno, pues esto es así y no hay que darle muchas vueltas.  Hay años de escribir y años de publicar.  En mi caso el tiempo de escribir “sólo para mí” duró treinta años.  Me parece suficiente.  Así que ahora estoy encantada de escribir también para los demás. Aún no han llegado mis “Perros de noviembre” a las librerías y ya me encuentro con otro proyecto en pie. Si, como en este caso, una va acompañada de semejante plantel de narradoras, miel sobre hojuelas.  Hace unos meses, Marina Heredia Ríos, de la editorial LOS LIBROS DEL GATO NEGRO, me propuso formar parte de este feliz asunto  colectivo con uno de mis cuentos .  Ya tenemos portada, y el 23 de abril llegará el libro.  “Hablarán de nosotras”.   Y yo vuelvo a pedir perdón por la alegría, claro.



(Nosotras somos:  Teresa Gárbí, Magdalena Lasala, Ana Alcolea, Cristina Grande, Ángela Labordeta, Olga Bernad, Patricia Esteban, Laura Bordonada, Eva Puyò, Irene Vallejo, Aloma Rodríguez y María Pérez Heredia.  La portada es de Ana Bendicho

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lunes, 11 de abril de 2016

Un poema de "Perros de noviembre"

 

Soltando un perro.  Dedicado a todas las mujeres lectoras -que son muchas-, que acaban sus noches en brazos de algún libro.



LA ELEGIDA

Ha sido muy hermoso, como siempre,
dejarme secuestrar por tus caricias.
Lo esperaba y has sido lo esperado
y, mientras tú cumplías tu destino,
yo he jugado las cartas que tenía:
hormonas y horizontes
y esa curiosa sed de alma del cuerpo.
Arco de aliento, flecha del deseo,
jadeo de animal que muere y mata,
resurrección y pan de cada día.

Ya está, mi amor, apaga el cigarrillo,
tu lado de la luz y mi silencio.

Hace treinta segundos
que mis ojos añoran mi mesilla.
Sobre el lomo del libro que ahora duerme me espera
--a mí, soy su elegida--
el exacto galope que me adentra en mí misma.
Un noble potro oscuro es mi montura,
el mar más lento ruge dentro y lejos.
Dios duerme, yo me escapo;
a veces mi alma tiembla como el aire
cuajado de tambores de sus guerras.

(Olga Bernad, “Perros de noviembre”, Ediciones de la Isla de Siltolá, Colección Siltolá Poesía, 2016)

sábado, 9 de abril de 2016

¡Nuevo libro!


Ayer llegaron ladrando en rojo desde la Isla de Siltolá.  Emocionada.

http://siltola.blogspot.com.es/2016/04/perros-de-noviembre-de-olga-bernad.html

Ediciones de La Isla de Siltolá
Colección SILTOLÁ POESÍA, nº 33
Sevilla, abril 2016.
88 páginas.
125 x 195 mm.
Rústica, plastificado con solapas.
ISBN: 978 - 84 – 16682 - 01 - 0
DL: SE  330 - 2016
PVP: 10 euros (IVA incluido)
(Disponible en librerías a mediados de abril de 2016)

En la recién estrenada librería de Siltolá en Sevilla, muy bien acompañada.
-La Isla de Siltolá Libros&Vinos-
 (Fotografía por cortesía de Javier Sánchez Menéndez) 
Soltando a los perros


miércoles, 16 de marzo de 2016

Poema en Turia



Mi poema en el nuevo número de Turia. Emocionada con la revista ya en la mano. El cartapacio, sobre José María Conget; las conversaciones, con Enrique Vila-Matas y Fernando Sinaga. El número es de lujo y se presenta hoy en Zaragoza. Intervendrá en la presentación José Carlos Mainer. (20 h - IAACC - Museo Pablo Serrano).



sábado, 13 de febrero de 2016

En Cálamo con Gemma Pellicer

Fernado Aínsa- Gemma Pellicer- Olga Bernad

El jueves en la librería Cálamo, presentando la "Maleza viva" de Gemma Pellicer (Jekill&Jill Editores), junto al maestro Fernando Aínsa. A los escritores se les encuentra en lo que escriben, pero de vez en cuando qué bueno es encontrarlos también personalmente. Gracias, sister, por el libro y por la visita a Zaragoza.



lunes, 25 de enero de 2016

Entrevista en MÁS ESCUELA PÚBLICA 88.0 FM

Ya está en la página de Más Escuela Pública 88.0 FM el enlace al programa con la entrevista que Víctor González me hizo el miércoles. Las entrevistas por teléfono y en directo son un peligro, te pones nerviosa y te da por hablar, je. Lo que sí recuerdo claramente es que fue muy agradable y me quedé con ganas de volver a charlar con él, ya en modo presencial, cuando regrese a Sevilla. Gracias, Víctor.
Aquí, desde el minuto 44 aproximadamente:

CLIC AQUÍ PARA OÍR EL PROGRAMA

(Enlace directo  http://www.ivoox.com/10155099)

jueves, 21 de enero de 2016

¡Viva Madrid!


Hace justo una semana estaba en Madrid para formar parte del jurado del premio Nicanor Parra de Siltolá.  Poesía, trenes, estaciones, viajes. Y Madrid. Eso significa también reencuentro con amigos y con calles. Me gustan esos momentos, me gusta cambiar de aires, me gusta ir. Y me gusta mucho pensar en ello. Había pensado mucho en este viaje, en los libros, en las ilusiones de tanta gente. También en las personas a las que iba a ver y en las que ya no vería. En fin: Madrid.

Y sí, fueron cuatro días estupendos. Un amigo me dice que tengo luz y yo evito decirle que también tengo oscuridad porque no hay que darle nunca motivos a lo evidente. Lo bueno es absorber la luz de las cosas, incluso del día lluvioso que me recibió en Atocha.  Por unanimidad, resultó vencedor Que viene el lobo de Itziar Mínguez Arnaiz. No sólo ella salió ganando de la Casa de América, a mí me encantó el reencuentro con Javier Sánchez Menéndez y también conocer a los otros miembros del jurado: Elena Medel, Carmen Camacho, Herme G. Donis, Juan Cobos Wilkins y Diego Doncel.  La noche se cerró con copas y picoteo y con una larguísima conversación con Javier, de esas que avanzan hasta la madrugada. 

Por la mañana me reencontré con Marta, una amiga del colegio que ha abierto un maravilloso café muy cerca de la Puerta de Alcalá, en una bocacalle de Serrano (se llama Il tavolo verde y está en Villalar, 6, perdón por el paréntesis publicitario). Me encanta que les vaya bien a los amigos, aunque Serrano se nos siga saliendo de presupuesto. Pelillos a la mar: miramos los escaparates, no somos insaciables. Por la tarde, en La Central de Callao, se presentaba el último libro de Ernesto Fratarola -Uno- publicado precisamente en Siltolá. No nos veíamos desde 2011 en Barcelona, así que fue una coincidencia feliz. Le acompañaba Ana Gorría, a la que por fin saludé, aunque ya nos conocíamos por estos mundos virtuales. Ella me presentó a Miriam Reyes mientras tomábamos el vino que se ofrecía después. Ernesto estaba muy contento y yo me alegro muchísimo por él. Me quedé con las ganas de visitar a Francisco José Martínez Morán, que leía a la misma hora en Alcalá de Henares, pero esa noche llegaba Antuán para acompañarme en mi periplo madrileño. 

Al día siguiente quedamos con Jesús M. y Enrique Ortega, viejos amigos virtuales y reales. Partiendo de la Biblioteca Nacional nos hicieron, como suelen, un buen recorrido por rincones que se nos habían quedado pendientes de otros viajes. Afortunadamente Madrid es inagotable como su amabilidad: del velador de “El espejo” acabamos en un sitio no lejos de Atocha donde servían unos martinis buenísimos. Por la tarde-noche nada de turismo, sólo insistimos en el placer. 

El domingo vimos a Antonio Azuaga y Charo, que vinieron desde Coslada para quedar con nosotros en la plaza de Oriente, a los pies de la estatua de Felipe IV. La Almudena estaba cerrada pero el Oriente no, así que bien. Ya había dejado para otra vez tomar algo bajo la cúpula de cristal del Palace y mi capacidad de sufrimiento tiene un límite (y los cafés son cultura, además). Comimos por la Plaza Mayor y ahí no tomamos ningún café con leche porque nadie necesita relajarse cuando está agotado y feliz. Después, a Gran Vía a recoger las maletas. Desde arriba, el reloj del edificio de Telefónica se empeñaba en recordar que se había acabado el tiempo. Aún me compré un anillo en los tenderetes de Atocha, un anillo precioso de cuero y plata. Me dormí tocándolo en cuanto subimos al tren.

En la plaza de La Cibeles, con el Ayuntamiento y la Casa de América detrás. Allí tuvo lugar la reunión del jurado.
En la sala Octavio Paz de la Casa de América. Muy concentrados deliberando.
En la Central de Callao. Ana Gorría presentando "Uno", la última publicación en Siltolá de Ernesto Fratarola.

Con Enrique y Jesús M. en la puerta de Santa Bárbara.
Con Antonio Azuaga y Charo en la Plaza de Oriente.

Con Antuán y Enrique a los pies de la estatua de Goya. La luz se puso imposible.

En Sol, la última tarde.

Descansando en un café cerca de la Plaza Mayor, en la calle Felipe III.

El reloj del edificio de telefónica desde la terraza del hotel.